miércoles, enero 26, 2011

101 Preguntas Clásicas de Astronomía: 7) ¿Cuantas estrellas hay?

Por: Antonio Sánchez Ibarra
Universidad de Sonora
Deprtamento de Investigación en Física
Área de Astronomía


007) ¿ Cuántas estrellas hay ?

Es difícil saberlo. Las estrellas se concentran en grandes aglomeraciones estelares llamadas galaxias. Nuestra estrella, el Sol, se encuentra en una de esas galaxias llamada Vía Láctea, con una población calculada en 200 mil millones de estrellas. Hay aproximadamente 200 mil millones de galaxias en el Universo observable y cada una puede tener un número similar de estrellas como la Vía Láctea. Por otra parte, no nos es posible por ahora saber la totalidad de galaxias existentes y por lo tanto un total de estrellas.

Los números indicados no son el resultado de contar estrellas individuales en todo el cielo, sino de tomar muestras por sectores del cielo y dependiendo de la dirección que se mira en la Vía Láctea, para hacer estimaciones. Por otra parte, tenemos que considerar que puede haber muchas estrellas pequeñas, como las enanas rojas o enanas cafés, que no son visibles a grandes distancias, afectando así estas estimaciones. Así, es posible que el número de estrellas en cada galaxia sea mucho mayor del actualmente estimado.

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101 Preguntas Clásicas de Astronomía" es un libro de divulgación publicado por el Departamento de Extensión Universitaria de la Universidad de Sonora. Considerándolo un recurso de divulgación se decidió colocarlo en el sitio web del Área de Astronomía del DIFUS para apoyo de quienes buscan información.
101 Preguntas Clásicas de Astronomía fue escrito or Antonio Sánchez Ibarra y publicado en el año 2000. En el recopila las preguntas y respuestas que el público le hizo en más de 30 años de conferencias.
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martes, enero 25, 2011

VUELTA AL CIELO EN 365 NOCHES ENERO 25: BELLATRIX, LA GUERRERA

Por Pablo Lonnie Pacheco Railey
Sociedad Astronómica del Planetario Alfa
ASTRONOMOS.ORG
pablo@astronomos.org
www.astronomos.org


Cada año, el 25 de enero, Bellatrix transita el meridiano aproximadamente a las 21:00 horas.

Bellatrix es una estrella del hemisferio norte celeste. Se localiza 6° al norte del ecuador celeste, en la constelación de Orion, señalando el hombro izquierdo del famoso gigante (si lo vemos de frente, Bellatrix se ve del lado derecho). Con todo, resultaría difícil confundir los hombros de Orion: el otro hombro es Betelgeuse, una estrella evidentemente roja, mientras que Bellatrix tiene un color azul zafiro hermoso. Es la tercera estrella más brillante de Orion, y se cuenta entre las 30 estrellas más brillantes de la esfera celeste.

NOMENCLATURA

En la astrología caldea, Bellatrix -junto con Betelgeuse y Lambda Orionis- (hombros y cabeza de Orion) formaban “Kakkab Sar” (La Constelación del Rey) que –decían- otorgaba fortuna, honores marciales y riquezas, entre otros beneficios.

Bellatrix recibió su nombre “moderno” desde la publicación de las Tablas Alfonsinas (o Alfonsíes). Las Tablas Alfonsinas eran registros astronómicos precisos que contenían la posición de los cuerpos celestes a partir de la coronación de Alfonso X el Sabio (rey de Castilla) en 1252. Bellatrix significa “La Guerrera” en latín. Curioso, considerando que Orion es un personaje masculino.

Según narra el astrónomo persa Al Kazwini (siglo XIII), el nombre árabe original de Bellatrix era Al Najid (El Conquistador) pero en el siglo XV otro astrónomo persa -Ulugh Beg- ofrece un nombre aún más largo: “Al Murzim al Najid" (El Conquistador Rugiente). Algunos interpretan que esto significa que la salida de Bellatrix es el “rugido” que anuncia que Orion está a punto de asomarse por el horizonte este.

Johann Bayer, quien en 1603 sugirió nombrar las estrellas de acuerdo al alfabeto griego, puso a Bellatrix el título alterno de Gamma Orionis.

CARACTERÍSTICAS DE BELLATRIX

Desde la Tierra vemos a Bellatrix destellar su luz con una magnitud de 1.64, más brillante que la mayoría de las estrellas que hay en el cielo y lo suficientemente prominente como para verse a simple vista, sin dificultad, desde cualquier ciudad de Mundo. Aún así, lo que vemos es apenas un asomo de una estrella verdaderamente portentosa: Bellatrix es alrededor de 4000 veces más brillante que el Sol -¡y 6400 veces más brillante, incluyendo formas de luz no visible!-. Sin embargo, una distancia aproximada de 240 años-luz impide que la veamos en su verdadero esplendor. Tampoco es que esté exageradamente lejos: de las siete estrellas que dibujan la famosa figura de Orion, Bellatrix es la más cercana de todas.

¿Por qué es tan brillante Bellatrix?
Porque es muy caliente: su superficie bulle a 21500 kelvin. Es una estrella de tipo espectral B2III (de lo más caliente que se puede poner una estrella) y está entre las estrellas más calientes que podemos ver a simple vista desde la Tierra.

¿Y por qué es tan caliente?
Porque es una estrella masiva, es decir, contiene una gran cantidad de materia atrapada en su interior. La presión que la gravedad provoca hacia el núcleo de la estrella es tan alta que se producen reacciones atómicas de alta energía. Bellatrix contiene entre 8 y 9 veces la masa del Sol.

Todas las estrellas que alcanzan una masa semejante o superior a Bellatrix tienen una vida muy corta: entre 5 y 10 millones de años. Corta, para los estándares del Sol, al cual se le estiman más de 4500 millones de años ¡y eso que apenas está llegando a la mitad de su existencia!

Conviene notar que aunque Bellatrix contenga hasta 9 veces la masa que hay en el Sol, su tamaño es menor a 6 veces el diámetro solar (5.7, según mediciones directas). En consecuencia, el gas en el interior de Bellatrix está sometido a increíbles presiones que alimentan las reacciones nucleares. Alguna vez me pregunté: -¿Por qué –si Bellatrix tiene tanto “combustible” en su interior, lo agotará en un período tan corto? La respuesta es que la estrella consume su núcleo a gran velocidad. Diría que, si Bellatrix fuera un coche, su motor es de 8 cilindros.

Otras estrellas tan calientes como Bellatrix son Spica (en Virgo), Adhara (en Canis Major) y Shaula (en Scorpius).

La deslumbrante radiación de Bellatrix descompone eficientemente cualquier gas que rodee a la estrella, de manera que no tenemos forma de tomar lectura del estado evolutivo en que se encuentra. Es por esto que los astrónomos no saben hace cuánto tiempo se formó Bellatrix. Tampoco parece exhibir manchas (como el Sol) por lo que ha sido imposible determinar su período de rotación, pero se sospecha que gira velozmente.

¿Enana o gigante?
Si Bellatrix es casi 6 veces más grande que el Sol, parece obvio que debería ser considerada gigante. Sin embargo, la regla es que aquella estrella que sólo transforme hidrógeno en helio será considera enana. El detalle es que algunos astrónomos sospechan que ya se “agotó” el combustible de hidrógeno (Hay más, pero no está atrapado en el núcleo, donde las presiones y temperaturas son mayores). Con la consecuente disminución de reacciones atómicas, la gravedad compacta a la estrella un poco más y las capas externas de la estrella son obligadas a comprimirse contra el caliente núcleo, elevando la temperatura de su superficie. Por eso Bellatrix es tan caliente, y como parece estar sometida ya al inflexible proceso de envejecimiento prematuro, muchos prefieren clasificarla como estrella gigante (no por su tamaño, sino por la fase evolutiva que está experimentando).

Todavía es posible encontrar en la literatura muchas referencias al posible origen de Bellatrix en la nebulosa de Orion –junto con las estrellas más brillantes de la constelación- sin embargo, la estrella se sitúa mucho más cerca que el resto, por lo que actualmente se descarta esta interpretación. Bellatrix se aleja de nuestro Sistema Solar a 18 km/s.

El brillo de Bellatrix se creyó por mucho tiempo constante y se utilizó como referencia para medir las fluctuaciones luminosas de otras estrellas, pero con el advenimiento de detectores más finos ha sido posible determinar que Bellatrix también es una estrella variable. El brillo de Bellatrix cambia –sin patrón aparente- entre magnitudes 1.59 y 1.64, diferencia muy sutil como para que el ojo humano lo perciba. Algunos autores la clasifican como variable eruptiva, es decir, que puede presentar destellos causados por inestabilidad en sus capas externas.

¿Estallará Bellatrix? No lo sabemos. Su masa la pone justo en la frontera entre las estrellas que terminan sus días como nebulosas planetarias rodeando a una enana blanca (como el Sol); y las que alcanzan suficiente presión, temperatura e inestabilidad para acabar explosivamente en forma de una violenta supernova. Cualquiera de los dos destinos es factible.

Otros nombres de Bellatrix son Gamma Orionis, la estrella Amazona, 24 Ori, Al Najid, HR 1790, BD +06°919, HD 35468, SAO 112740, FK5 201, HIP 25336, TD1 4558.

Coordenadas de Bellatrix
Ascensión Recta 05 horas 25 minutos
Declinación + 06° 21”

Imágenes de apoyo

Mapa de localización de Bellatrix por la Unión Astronómica Internacional & Sky Publishing
http://www.iau.org/public/constellations/#ori
http://www.daviddarling.info/encyclopedia/B/Bellatrix.html

Grabado de Orion y Bellatrix por Johannes Hevelius (Uranographica, 1690)
http://www.logoschristian.org/andromenati/orion_large.jpg

Fotografía de Bellatrix
http://sphotos.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-ash2/hs157.ash2/41169_418023881294_676351294_4926307_928078_n.jpg

Comparativa de Bellatrix, Algol y el Sol
http://en.wikipedia.org/wiki/File:1e9m_comparison.png

Estructura de una estrella en secuencia principal
http://physics.uoregon.edu/~jimbrau/BrauImNew/Chap20/FG20_03.jpg

Sitios consultados y bibliografía

http://stars.astro.illinois.edu/sow/bellatrix.html
http://www.universetoday.com/guide-to-space/stars/bellatrix/
http://en.wikipedia.org/wiki/Gamma_Orionis
http://e-ciencia.com/recursos/enciclopedia/Tablas_alfonsinas

Allen, Richard Hinckley (1963). Star Names: Their Lore and Meaning (revised edition). Dover. p. 313. ISBN 0-486-21079-0

Webb, Edmund J. (1987). Los nombres de las estrellas (tercera reimpresión). Fondo de Cultura Económica ISBN 968-16-1160-8

Burnham, Robert Jr. (1978). Burham´s Celestial Handbook / An Observers Guide to the Universe Beyond the Solar System. Dover Publications, Inc. VOLS 1, 2 & 3 ISBN 0-486-23567-X, 0-486-23568-8 & 0-486-23673-0

Illingworth, Valerie. (1994). The Facts on File Dictionary of Astronomy. Facts on File. ISBN 0-8160-3184-3

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El autor es presidente (2010) y miembro honorario de la Sociedad Astronómica del Planetario Alfa, así como director de ASTRONOMOS.ORG www.astronomos.org Puedes reproducir este artículo libremente de manera total o parcial, siempre que se de crédito al autor y se indiquen sus correos electrónicos: pablo@astronomos.org, pablolonnie@yahoo.com.mx . Si detectas un error, favor de enviar correcciones y sugerencias a estos mismos.

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lunes, enero 24, 2011

101 Preguntas Clásicas de Astronomía: 6) ¿Existen los marcianos?

Por: Antonio Sánchez Ibarra
Universidad de Sonora
Deprtamento de Investigación en Física
Área de Astronomía


006) ¿ Existen los marcianos ?

No. La idea de los marcianos se popularizó mucho a fines del siglo pasado cuando el astrónomo italiano Giovanni Shiaparelli y el americano Percival Lowell anunciaron estar observando líneas que cruzaban al planeta Marte. Esto fue interpretado como "canali" o canales en español. Surgió la hipótesis de que Marte se encontraba habitado y tenía un grave problema de agua, por lo que se habían construido canales para transportar la escasa agua existente en los polos hacia las regiones ecuatoriales. Posteriormente, conforme mejoró la óptica de los telescopios, los canales desaparecieron y hoy en día sabemos que en Marte no hay rastros de vida avanzada, gracias a varias misiones de sondas espaciales como las Mariner, los Vikingo y más recientemente la pareja de naves Mars Pathfinder y Mars Global Surveyor. La idea de los marcianos ha continuado en la ciencia ficción y el cine.

Una de las miles de imágenes obtenidas por la misión Vikingo en 1976 mostraba en la región de Cedonya una formación que inmediatamente daba la impresión de ser un rostro. Durante dos décadas los fanáticos de ovnis argumentaron que tal imagen era prueba fehaciente de la existencia o al menos el paso de seres inteligentes por Marte, mientras que nosotros proponíamos que era una falla más que bajo cierto ángulo de iluminación más el considerar que la imagen no tenía alta resolución, contribuía al efecto de ver un rostro. Finalmente en 1996 el Mars Global Surveyor, aun en órbita de Marte y con cámaras que permiten una mayor definición, obtuvo una imagen de Cedonya donde fue evidente que no existe tal rostro marciano.

Con menor publicidad otras regiones marcianas también han sido atribuidas a construcciones artificiales, tales como pirámides y monolitos. Tales casos pueden también ser considerados como efectos de perspectiva y baja resolución de imágenes.


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101 Preguntas Clásicas de Astronomía" es un libro de divulgación publicado por el Departamento de Extensión Universitaria de la Universidad de Sonora. Considerándolo un recurso de divulgación se decidió colocarlo en el sitio web del Área de Astronomía del DIFUS para apoyo de quienes buscan información.
101 Preguntas Clásicas de Astronomía fue escrito or Antonio Sánchez Ibarra y publicado en el año 2000. En el recopila las preguntas y respuestas que el público le hizo en más de 30 años de conferencias.
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VUELTA AL CIELO EN 365 NOCHES ENERO 24: CAPELLA

Por Pablo Lonnie Pacheco Railey
Sociedad Astronómica del Planetario Alfa
ASTRONOMOS.ORG
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Cada año, el 24 de enero, Capella transita el meridiano aproximadamente a las 21:00 horas.

Capella es la estrella más destacada de la constelación de Auriga (El Cochero). Es visible en el hemisferio norte celeste, 45 grados al norte del ecuador celeste. No hay estrella invernal más luminosa que Capella en el hemisferio norte celeste y es la sexta estrella más brillante del cielo. Además, se cuenta entre las 3 estrellas más brillantes del hemisferio norte celeste, incluyendo a Arcturus (en Boötes) visible en primavera y a Vega (en Lyra), visible en verano.

CAPELLA A LOS OJOS DE DISTINTAS CULTURAS

A diferencia de muchas estrellas cuyo nombre tiene un origen árabe, Capella es una palabra latina –herencia de los romanos- que significa la cabra (hembra). A la vez, Capella aparece acompañada hacia el sur por un par de estrellas (Eta y Zeta Aurigae) conocidas popularmente como “Los Cabritos”.

Capella la pequeña cabra, según narra Ptolomeo (siglo II) es una cabra que el conductor del vehículo tirado por caballos, cargaba sobre su hombro (alguna vez me tocó ver gente llevando gallinas en un camión, pero esto –honestamente- es nuevo para mí) Los romanos de antaño contaban que no se trataba de una cabra cualquiera, sino de la que amamantó al mismísimo Júpiter, mientras era escondido de su progenitor caníbal. La cabra se llamaba Amalthea.

Capella es tan brillante, que no pasó desapercibida para muchísimas culturas, y por mencionar algunos ejemplos:
Aparentemente hay referencia de ella en una antigua inscripción de Acadia (siglo XX a. C.)
En la literatura inglesa es descrita como “La Estrella del Pastor”
Los árabes la llamaron “Al-Rākib” (el conductor o el que guía) correspondiente al nombre de la constelación completa. Algunas leyendas señalan que éste conduce un hato de camellos (¡Las Pléyades!)
Los incas la llamaron Colca.
Los hawaianos la conocen como “Hoke-lei” (corona de estrellas)
Los beduinos, nómadas del Neguev y el Sinaí, usaban a Capella y los Cabritos como apuntadoras de las Pléyades.
En la mitología Hindú, Capella es el corazón de Brama
En la mitología australiana de los aborígenes Booroung, Capella era Purra, el canguro que persiguó y dio muerte a Yurree y Wanjel (Castor y Pollux)
En cuanto a imaginación los egipcios no se quedaron atrás. Richard Hinckley Allen (reconocidísimo autor) asegura que Capella aparece en el Zodíaco de Denderah como un ¡gato momificado! Pero (odiosos como podemos ser los escépticos) tengo mis dudas, pues el gato momificado es diminuto y aparece sostenido por un hombre; y sobre la cabeza de ese hombre hay un borrego echado. ¿Sería posible que el borrego echado sea Capella?

TANTA INFORMACIÓN EN UN RAYITO DE LUZ

Entre 1896 y 1897, el astrónomo norteamericano William Wallace Campbell echó mano de una novedosa técnica – la espectroscopia- para analizar la luz de Capella y en 1899 se anunció que el espectro observado correspondía a dos estrellas, no a una sola. Luego, en 1914, el astrónomo finlandés Ragnar Furuhjelm encontró la débil señal de una compañera adicional. En 1936 el astrónomo norteamericano Carl Leo Stearns detectó una posible duplicidad y ese mismo año el astrónomo holandés Gerard P Kuiper lo confirmó. Así, Capella es un sistema cuádruple.

Mediante la interferometría –técnica que en 1919 también estaba “en pañales”- John Anderson y Francis Pease del Observatorio de Monte Wilson hicieron las primeras mediciones fuera del Sistema Solar y tuvieron éxito en detectar por vez primera y directamente la separación entre las dos estrellas de Capella. En 1920, publicaron los resultados. En 1994 se utilizó nuevamente el Observatorio de Monte Wilson con un interferómetro mucho más moderno y se refinó la trayectoria de ambas estrellas. Un año después, en 1995, Capella se convirtió en el primer objeto celeste en ser fotografiado mediante la aplicación de un interferómetro alimentado por elementos ópticos independientes: un experimento muy sofisticado con un grado de dificultad enorme, realizado en el Cambridge Optical Aperture Synthesis Telescope.

CARACTERÍSTICAS DE CAPELLA

El color de Capella –derivado de una temperatura promedio de 5300 kelvin- nos recuerda mucho al Sol mismo: su luz es blanca/amarilla. Ninguna otra estrella de brillo similar está tan cerca de Polaris, la estrella del Norte: su magnitud visual promedio es de 0.08. Si aclaramos que son valores promedio, es porque Capella no es una sola estrella, sino varias. Capella consiste en un sistema múltiple que no puede ser resuelto (es decir, discernido) con telescopios convencionales. Sólo mediante una sofisticada técnica -la interferometría- y por medio del Telescopio Espacial Hubble, ha sido posible observar por separado las estrellas de este sistema múltiple.

Si bien ahora sabemos que Capella es auténticamente múltiple, en un principio se le relacionó erróneamente con una estrella de fondo y éstas recibieron el nombre de Capella A y Capella B. Como consecuencia de este “resbalón”, cuando se descubrió posteriormente que Capella A sí era múltiple de verdad, sus componentes fueron clasificadas como Capella Aa y Capella Ab.

Con una magnitud de 0.76, Capella Aa es la estrella más brillante del par. Su tipo espectral es G8III ¡Qué interesante! Es casi el mismo tipo que el Sol, pero 13 veces más grande y menos caliente (4900 kelvin). Por otro lado, Capella Ab tiene una magnitud visual de 0.91 y su tipo espectral es G0, también es gigante -8 veces mayor que el Sol- y posee casi la misma temperatura superficial que el astro rey: 5700 kelvin. Respecto a Capella Ab, existe la discusión si debería ser clasificada como una estrella tipo K.

A pesar de que ambas estrellas tienen una temperatura ligeramente menor que el Sol (cada metro cuadrado de sus superficies produce menos calor y luz que nuestra estrella), sus diámetros son tan grandes, que –colectivamente- producen mucha más luz que el Sol: Capella Aa y Ab emiten tanta luz como 93 y 64 soles, respectivamente. De acuerdo con la teoría de evolución estelar y con los datos arriba mencionados, se deduce entonces que contienen una masa de 3 y 2.5 masas solares, y que en su “juventud” fueron estrellas enanas –como el Sol- pero mucho más calientes: estrellas de tipo espectral B. Con una edad que probablemente sobrepasa los 450 millones de años, las dos estrellas están ahora en una etapa de transición: esto es, cuando el núcleo se dispone a producir carbono y oxígeno a partir del helio. La más masiva –Capella Aa- lleva un paso adelante, se ha puesto más “gorda” y envejecerá más prematuramente que su vecina Ab.

Sería un espectáculo poder ver la danza de Capella Aa y Ab orbitándose mutuamente, describiendo un círculo casi perfecto cada 104 días, separados por 0.72 unidades astronómicas. Curiosamente, esta es la misma distancia que existe entre el Sol y Venus. Puesto que nos separan poco más de 42 años-luz hasta Capella, es imposible ver la pareja directamente: con cualquier telescopio nuestros ojos sólo ven un puntito de luz amarilla, muy brillante. Capella se aleja de nuestro Sistema Solar a 29 km/s.

Conocer la distancia entre ambas estrellas y su período orbital es de gran importancia, pues permite a los astrónomos calcular con gran precisión la masa de cada estrella y como la masa inferida de este sistema es de 3 y 2.5 masas solares, los astrónomos celebran su comprensión de la evolución estelar. Llegaron a las mismas conclusiones a través de métodos distintos.

La evolución precipitada de Capella Aa ha disminuido su velocidad de rotación, completando una vuelta sobre sí misma en menos de 220 días, a 3 km/s en el ecuador. -Sí, ya se ¿Qué tienen de lentos 3 km/s? ¡Ni Supermán en sus mejores tiempos! Pero es que no estamos hablando de gente, sino de estrellas. Nada menos, la vecina Capella Ab tiene un período de rotación menor a ¡11 días! desplazando su ecuador a 36 km/s. Esa estrella sí sabe “mover el bote”. Con todo, al lado de otras estrellas, las componentes de Capella son meras aficionadas: recordemos que estrellas como Pleione –en las Pléyades- giran a casi 330 km/s.

Al igual que el Sol, la rotación de estas estrellas –y particularmente, de la que lo hace más velozmente- produce actividad magnética importante, así que sus coronas emiten copiosamente rayos X: radiación electromagnética de alta energía.

El destino de este sistema es cautivador: Capella Aa se transformará en una súper gigante roja y engullirá a su compañera Ab y ésta a su vez le arrancará el gas de sus capas externas: se convertirán en un sistema binario de contacto. La transferencia de material de una estrella a otra frenará la evolución de Aa y a causa del material “robado”, Capella Ab acelerará su propio envejecimieno.

¡QUÉ BONITA FAMILIA! (a pesar de los arrimados)

Además de Capella B –que resultó ser “cachirul”, otras estrellas aparecen también casualmente alineadas con Capella A y no guardan ninguna relación con ella. A pesar de esto, han sido “adoptadas” con los siguientes nombres: Capella C, D, E, F y G. Existe todavía otra: Capella H y ésta –como se indicó antes- ofreció indicios que persuadieron a los astrónomos de su verdadera relación con Capella A. Y Capella H tampoco está sola ¡Se trata también de un sistema binario! Las identificaremos como Capella H y Capella L, un par de estrellas débiles y frías: enanas rojas que se orbitan mutuamente y que distan –parece ser- unas 10,000 unidades astronómicas de Capella Aa y Ab.

SISTEMA CAPELLA H y L

Su distancia aproximada es de 45 años-luz o menos, lo cual las pone en segundo plano, atrás de Capella Aa y Ab. Son estrellas muy tenues, de magnitudes visuales 10.1 y 13.7. Ambas son estrellas de tipo espectral M (M1 y M5)… en resumidas cuentas: enanas, débiles, frías (3700 kelvin) y rojas. Esto se debe a la poca masa que contienen (0.5 y 0.2 veces la masa del Sol), material que está confinado -en cada caso- a una esfera pequeña, con un diámetro apenas de la mitad de nuestro Sol. Toda su luz –incluyendo formas de radiación no visibles- equivale a sólo el 5% de la luz del Sol. Cada 388 años, aproximadamente, completan una órbita alrededor de su centro de masas.

El sistema múltiple Capella Aa, Ab, H y L pertenecen al “Grupo dinámico Hyades” llamadas así porque siguen al parecer, la misma trayectoria que las Hyades a través de la Galaxia.

Otros nombres de Capella son Alpha Aurigae, Alhajoth, Hokulei, 13 Aurigae, ADS 3841 AP, BD+45°1077, CCDM J05168+4559AP, FK5 193, GC 6427, GJ 194, HD 34029, HIP 24608, HR 1708, IDS 05093+4554 AP, LTT 11619, NLTT 14766, PPM 47925, SAO 40186, WDS 05167+4600Aa/Ab

Además de todo, Capella Aa probablemente sea una estrella variable de tipo RS CVn, es decir, que la actividad en su cromosfera es tan intensa, que presenta cambios en su brillo.

Las coordenadas de Capella son:
Ascensión Recta 05 horas 16 minutos
Declinación +45° 59′

Imágenes de apoyo

Localización de Capella en Auriga
http://www.earthsky.org/images/17652.jpg

Mapa de Auriga y posición de Capella por la Unión Astronómica Internacional & Sky Publishing
http://www.iau.org/public/constellations/#aur

Grabado de constelación Aurigae y Capella en Urania's Mirror (1825)
http://www.constellationsofwords.com/images/Aurip.JPG

Zodíaco de Denderah (¿Dónde está Capella/gato momificado?)
http://www.bibliotecapleyades.net/egipto/imagenes/egipto_colonia_5.jpg

Fotografía de Capella por Pavel Vabroušek
http://www.vabrousek.cz/astroforum/20090324%20Capella%20120s%20copy%20FLT%20+%20TSRR%201200px.jpg

Capella por Observatorio Espacial Chandra (Rayos X)
http://space.mit.edu/CSR/capella.html

Capella Aa y Ab por Mullard Radio Astronomy Observatory
http://www.solstation.com/stars2/capella4.gif

William Wallace Campbell, el primero en estudiar el espectro de Capella
http://www.phys-astro.sonoma.edu/BruceMedalists/Campbell/campbell.jpg

Órbita de Capella Ab alrededor de Capella Aa
http://stars.astro.illinois.edu/sow/capella.jpg

Ilustración de Capella Aa, Ab, H y L por Drew Taylor
http://farm5.static.flickr.com/4111/5205404302_c2b626f0c9_z.jpg

Sitios consultados y bibliografía

http://stars.astro.illinois.edu/sow/capella.html
http://www.earthsky.org/tonightpost/brightest-stars/capella-is-the-stellar-beacon-of-auriga-the-charioteer
http://en.wikipedia.org/wiki/Capella_(star) (Nota: contiene algunas incongruencias)
http://www.solstation.com/stars2/capella4.htm

Allen, Richard Hinckley (1963). Star Names: Their Lore and Meaning (revised edition). Dover. ISBN 0-486-21079-0

Kaler, Jim (2002). The Hundred Greatest Stars. Copernicus Books. ISBN 0-387-95436-8

Hartkopf, W. I. & Mason, B. D. (2008). Sixth Catalog of Orbits of Binary Stars, US Naval Observatory

Branham, R. L. (2008) The Astronomical Journal, vol. 136, p. 963.

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El autor es presidente (2010) y miembro honorario de la Sociedad Astronómica del Planetario Alfa, así como director de ASTRONOMOS.ORG www.astronomos.org Puedes reproducir este artículo libremente de manera total o parcial, siempre que se de crédito al autor y se indiquen sus correos electrónicos: pablo@astronomos.org, pablolonnie@yahoo.com.mx . Si detectas un error, favor de enviar correcciones y sugerencias a estos mismos.

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domingo, enero 23, 2011

VUELTA AL CIELO EN 365 NOCHES ENERO 23: RIGEL

Por Pablo Lonnie Pacheco Railey
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Cada año, el 23 de enero, Rigel transita el meridiano aproximadamente a las 21:00 horas.

Rigel es una estrella del hemisferio norte celeste. Se localiza 8 grados al sur del ecuador celeste en la constelación de Orion. Indica la rodilla más brillante del gran cazador celeste.

Rigel es la estrella más brillante en la constelación de Orion y sin embargo, fue clasificada por Johann Bayer (1603) con el nombre de Beta Orionis, poniéndola en “segundo” lugar. ¿Por qué la súper gigante roja Betelgeuse la ha despojado de este honor? La verdad es que típicamente Rigel es la estrella más brillante, sin embargo y siendo Betelgeuse una estrella variable, su luminosidad alcanza a ser -muy ocasionalmente- mayor que la de Rigel. Probablemente cuando Betelgeuse fue nombrada Alpha Orionis, era porque le estaba ganando a Rigel en brillo “por una nariz”. Las dos rivalizan en ser la estrella más brillante en nuestra región de la Vía Láctea.

Pero Rigel no se amedrenta: es una estrella súper gigante azul y ocupa el séptimo lugar entre las estrellas más brillantes del cielo (Algunos la sitúan como la sexta… cosas así suceden cuando nos topamos con estrellas variables). Su nombre se deriva de una frase árabe que significa “el pie del que está en el centro (Orion)”. Orion posa su pie izquierdo Rigel sobre la estrella Cursa (Beta Eridani), en la vecina constelación de Eridanus. No debemos confundir el pie de Orion (Rigel) con el pie de Centaurus (Rigel Kentaurus o Rigil Kentaurus).

Un nombre alterno de Rigel, y poco usado, es Algebar (de otro nombre árabe que significa “el pie del gigante”) Los chinos la identificaban como la “séptima de las tres estrellas” (suena confuso, ¿cierto?) Se refiere al cinturón de Orión, al que fueron agregadas posteriormente las estrellas que dibujan sus hombros y sus pies. Los aborígenes de la tribu Wotjobaluk en Australia decían que Rigel era Yerrerdet-kurrk, suegra de un joven llamado Totyerguil, representado por la estrella Altair. Y así como Altair es una estrella de verano y Rigel de invierno; y no se ven juntas en el cielo, Yerrerdet-kurrk y Totyerguil no se podían ver “ni en pintura”.

Una simpática leyenda noruega narra que Orwandil (Orion) viajaba al lado de Thor y mientras cruzaba un río de gélidas aguas, se atoró a medio camino y se le congeló el dedo gordo del pie. Thor liberó a su infortunado amigo, rompiendo el dedo de un golpe y arrojándolo al cielo (al dedo, no al amigo), donde se convirtió en Rigel.

CARACTERÍSTICAS DE RIGEL

La distancia a Rigel es algo mayor que 800 años-luz, algunos precisando la cifra en 860 años-luz tras el último análisis de los datos que arrojó la sonda HIPPARCOS de la Agencia Espacial Europea. Rigel reside en un sector de la Galaxia conocido como el ramal (o espolón) de Orion. Habrá quien lo refiera como el “brazo” de Orion, pero se trata en realidad de un segmento relativamente corto. En su movimiento por la Vía Láctea , Rigel se aleja del Sol a una velocidad de casi 21 km/s.

Comparada con el Sol, se estima que Rigel posee una masa 17 ó 18 veces mayor. Su tamaño ha podido ser medido directamente y corresponde a un diámetro equivalente a 73 soles. La temperatura en su superficie es de 11,500 kelvin y como consecuencia se clasifica como una estrella de tipo espectral es B8Iab (es decir, se cuenta entre las estrellas más calientes de la Galaxia). Su luminosidad (incluyendo formas de luz no visibles) es hasta 85,000 veces más resplandeciente que el Sol. Sobra decir que si la tuviéramos tan cerca como el astro rey, la vida sería imposible en la Tierra (Incluso, aún si nos alejáramos tanto como Plutón). Su magnitud aparente es de 0.18, si bien su luz ofrece fluctuaciones entre 0.03 y 0.3 magnitudes cada 22 a 25 días, aproximadamente.

Rigel es una estrella muy jovencita, con apenas 10 millones de años en secuencia principal, es decir transformando hidrógeno en helio; y a pesar de la abrumadora temperatura y presión a la que su núcleo está sujeto, el helio almacenado no ha “prendido” aún, pero no pasará mucho tiempo antes de que el helio también participe con su propia ronda de fusiones nucleares. Cuando esto suceda, Rigel se expandirá aún más, siguiendo los pasos de Betelgeuse y entonces, Orion exhibirá su segunda estrella súper gigante roja.

El helio se transformará en carbono, se volverá una estrella variable, su temperatura central se incrementará aún más y en menos de un millón de años (un suspiro en la escala de tiempo estelar), habrá producido elementos aún más pesados, hasta llegar al hierro y finalmente estallará violentamente en forma de supernova.

Si la masa de Rigel es menor a la estimada –digamos, unas 14 masas solares- entonces las posibilidades serían fascinantes: significaría que Rigel ya pasó por la etapa de gigante roja y está en un período de colapso previo a supernova. En cualquier caso, de estallar no se escapa, y cuando lo haga, habrá de brillar en el cielo más que ninguna otra estrella, arrojando una luz semejante a la de la Luna en Cuarto Creciente.

Estudios espectroscópicos revelan que Rigel está envuelta en una nube de gas, expulsada por la misma estrella y arrastrada por sus poderosos vientos estelares.

Como casi todas las estrellas que vemos en el cielo a simple vista, Rigel no es un sistema de una sola estrella: ¡tiene compañera! Uno de los primeros en notar la duplicidad de Rigel fue F. G. Wilhelm Struve, alrededor de 1831, si bien la primera medición se realizó en 1822. Rigel B es una estrella de magnitud 7, de manera que debería ser fácil encontrarla desde la ciudad con unos simples binoculares, sin embargo, Rigel A es 500 veces más brillante y la separación entre ambas es ínfima (9 segundos de arco) que resulta muy difícil de ver, aún con telescopio. La separación real entre ambas es de unos 2500 unidades astronómicas (La separación entre el Sol y la Tierra es 1 unidad astronómica), de manera que su período no puede ser menor de 25,000 años. Estudios espectroscópicos revelan aún más: la estrella B es en realidad BC, es decir, un apretado par de estrellas que también se orbitan mutuamente, con un período de 400 años y
separadas por tan sólo 100 unidades astronómicas (apenas el doble de la distancia que hay entre el Sol y Plutón). Ambas son muy calientes también –su tipo espectral es B- pero no son tan masivas como Rigel. Algunas fuentes sugieren una cercanía mucho mayor entre ambas estrellas y un período menor a 10 días, sin embargo, para este artículo hemos adoptado los datos más recientes (Kaler, 2009).

La separación entre Rigel A y B deben ser aparente con un telescopio de 150mm (6”) a 200mm (8”) de apertura. También es visible en telescopios menores, con mayor dificultad. Para encontrar a Rigel B, toma en cuenta que su ángulo de posición es de 204 grados, es decir, se encuentra casi directamente hacia el sur y un poco al oeste. El ángulo de posición se mide alrededor de la estrella principal, contando a partir del norte -0°- y pasando por el este -90°-. Siendo una estrella tan brillante, debes tener cuidado de no dejarte engañar por el reflejo de Rigel sobre tu propio ojo.

¿Ya acabamos? ¡No tan rápido!
Rigel D es la cuarta estrella del sistema (si bien algunos cuestionan su relación con Rigel A) separada por 44 segundos de arco. Es una tímida estrella fría y naranja, de poca masa (tipo espectral K). Desde una distancia de 11,500 unidades astronómicas, Rigel D demoraría alrededor de 250,000 años en completar una órbita alrededor del trío central.

Se sospecha que –tras el encuentro con otras estrellas masivas- tanto Betelgeuse como Rigel fueron catapultadas hacia fuera de la espada de Orión, donde residiría su nido de formación estelar, o puesto en términos humanos, su cuna de nacimiento. De confirmarse esto, Rigel pertenece a la asociación de estrellas tipo OB que comparten una edad más o menos similar y un origen común, entre las constelaciones de Taurus y Orion (Asociación Taurus-Orion R1).

A pesar de estar separadas por una distancia de 40 años-luz, una nube de polvo interestelar es iluminada por Rigel, y dispersa su luz azul tan eficientemente como lo hace nuestra atmósfera con la luz del Sol. Se trata de la nebulosa Cabeza de Bruja (IC 2118), que hace su tenebrosa aparición sólo en fotografías de larga exposición.

Rigel es una estrella crucial para la navegación por medio de las estrellas, tanto por su brillo como por su cercanía al ecuador celeste. Su posición la hace ideal para ser localizada desde cualquier mar del mundo.

Las coordenadas de Rigel son:
Ascensión Recta 05 horas 14 minutos
Declinación − 08° 12′

Otros nombres de Rigel son:
Beta Orionis, Algebar, Elgebar, 19 Ori, HD 34085, HR 1713, HIP 24436, SAO 131907, TD1 4253

Imágenes de apoyo

Mapa de localización de Rigel
http://www.earthsky.org/images/17668.jpg

Comparación del tamaño de Rigel Vs. el Sol
http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/0/0c/Rigel_sun_comparision.png

Fotografía de Rigel y la nebulosa cabeza de Bruja por Bobby Middleton
http://www.koyote.com/users/bobm/witchhead.htm

Fotografía de Rigel en WIKISKY
http://www.wikisky.org/?ra=4.256666666666671&de=51.21666666666668&zoom=6&show_grid=1&show_constellation_lines=1&show_constellation_boundaries=1&show_const_names=0&show_galaxies=1&img_source=DSS2

Ilustración de Rigel A, B y C
http://novacelestia.com/images/binary_starsystems_rigel.html

Sitios consultados y bibliografía

http://stars.astro.illinois.edu/sow/rigel.html sitio de de Jim Kaler
http://en.wikipedia.org/wiki/Rigel Wikipedia
http://www.earthsky.org/tonightpost/brightest-stars/blue-white-rigel-is-orions-brightest-star

http://www.theskyscrapers.org/content5687.html Sitio de Glenn Chaple

Allen, Richard Hinckley (1963). Star Names: Their Lore and Meaning (revised edition). Dover. pp. 312-313. ISBN 0-486-21079-0

Webb, Edmund J. (1987). Los nombres de las estrellas (tercera reimpresión). Fondo de Cultura Económica ISBN 968-16-1160-8

Harrington, Philip S. (1997). The Deep Sky: an introduction. Sky Publishing Corporation. ISBN 0-933346-80-8

Burnham, Robert Jr. (1978). Burham´s Celestial Handbook / An Observers Guide to the Universe Beyond the Solar System. Dover Publications, Inc. VOLS 1, 2 & 3 ISBN 0-486-23567-X, 0-486-23568-8 & 0-486-23673-0

Kaler, Jim (2002). The Hundred Greatest Stars. Copernicus Books. ISBN 0-387-95436-8

Moore, Patrick. (1987). Astronomer’s stars. Routledge & Kegan Paul, London. ISBN 0-7102-1287-9

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El autor es presidente (2010) y miembro honorario de la Sociedad Astronómica del Planetario Alfa, así como director de ASTRONOMOS.ORG www.astronomos.org Puedes reproducir este artículo libremente de manera total o parcial, siempre que se de crédito al autor y se indiquen sus correos electrónicos: pablo@astronomos.org, pablolonnie@yahoo.com.mx . Si detectas un error, favor de enviar correcciones y sugerencias a estos mismos.

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